Libro Blanco de los estudios de comunicación

Este proyecto consistió en elaborar un análisis pormenorizado de los estudios de comunicación que se desarrollan en la universidad española (Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas) para crear una propuesta que permitiera adaptarlos a los parámetros que establece la convergencia europea a la que se ha de tender y que debe condicionar el futuro de estos estudios en los próximos años. Este proceso se realiza siguiendo las líneas que marcan las declaraciones de la Sorbona (1998) y Bolonia (1999) y el comunicado de Praga (2001).

La propuesta presentada es heredera del trabajo diario que se está realizando en las facultades españolas y en ella se evidencia la necesidad de lograr unos títulos adaptados plenamente a la realidad europea. También coincide la propuesta con un momento de auge de nuevos centros, tanto públicos como privados, que ponen en marcha sus titulaciones de comunicación y a la vez este proceso es paralelo a la demanda extraordinaria por parte de los alumnos de estudios de comunicación, aspecto que lleva a elevar las notas de corte para que los estudiantes puedan acceder a nuestras facultades.

Así, en estos momentos existen en España 40 centros que imparten al menos una de las tres titulaciones de comunicación cifra que pone de manifiesto el incremento considerable que se ha producido en los últimos años. Estas titulaciones se ubican en Facultades de Comunicación y también en otros proyectos como es por ejemplo el de Letras, Ciencias Sociales y de la Educación o Biblioteconomía y Documentación, por citar algunos.

Este proyecto se plantea con el objeto de reestructurar las actuales titulaciones de las licenciaturas en Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas. Después de realizar el trabajo encomendado por la ANECA, no se recomienda la agrupación de las titulaciones, es decir, se considera conveniente mantener las tres de forma independiente atendiendo a la evolución propia de estas disciplinas, pese a que en un principio, antes de la reforma de los últimos planes de estudios, el primer ciclo podía ser común en buena parte de los centros para las tres carreras.

En este trabajo se ha realizado un análisis amplio de los estudios que se imparten en la universidad española, pero también se ha revisado la situación europea. De esta revisión se ha podido concluir, como se verá más adelante, que no existe un modelo general en Europa. Las instituciones más antiguas se corresponden con modelos agotados o en fase de renovación (como es el caso de las escuelas de periodismo, de cinematografía, de publicidad u otras similares). Los estudios más recientes se inscriben en los modernos contextos universitarios y en el desarrollo de las ciencias sociales y humanas, atendiendo, sobre todo, a un aumento de la necesidad de profesionales cualificados en el campo de la comunicación. Esta demanda se ha incrementado progresivamente desde mediados de los años 80 en todos los países desarrollados debido a la generalización de nuevos soportes comunicativos (radios FM, cable, satélite, televisión comercial y más recientemente internet, radio digital y televisión digital terrestre).

Por lo demás, este análisis es fruto del trabajo colectivo de la totalidad de las universidades del Estado que ofrecen alguna de las tres titulaciones. Para la coordinación de todas las facultades en el proyecto se creó un grupo de trabajo denominado “Presidencia del Proyecto ANECA”, formado por el Dr. Javier Davara (Universidad Complutense), Dr. Xosé López1 (Universidad de Santiago de Compostela) y Dr. Miguel Nieto (Universidad de Sevilla) y dirigido por el Dr. Marcial Murciano (Universidad Autónoma de Barcelona).

Esta presidencia estableció tres “Comisiones Permanentes de Titulación”, una por cada licenciatura. Esta decisión se fundamentó en la evolución del mercado labora español y europeo, que demanda crecientemente competencias y habilidades diferenciadas para cada una de las especialidades en las grandes áreas de la comunicación: la periodística, la audiovisual (ficción y entretenimiento) y la publicitaria. Esto se traduce en una empleabilidad cada vez más segmentada de estas titulaciones. Un periodista requiere conocimientos diferenciados a los de un publicitario y estos a su vez son significativamente diferentes a los que se requieren para trabajar en un entorno de producción audiovisual y multimedia. En este sentido, durante las dos últimas décadas se han consolidado asociaciones profesionales diferenciadas en cada uno de estos sectores (asociaciones profesionales de periodistas, colegios profesionales de periodistas y sindicatos de periodistas; colegios profesionales del sector audiovisual y sindicatos del mismo sector; y también colegios profesionales de publicitarios, etc.) con objetivos, problemáticas profesionales, mercados de trabajo y demandas laborales específicas.